Es un dulce como una especie de olor a malvavisco o dulce de coco, algo entre lactónico y avainillado. Esta fase dura mas de una hora, hasta que la dulzura empieza a ceder en presencia, dejando una aroma un poco mas aromático, entre limpio y jabonoso, casi cremoso quizás por la nota de lavanda.
En definitiva, otro éxito en la colección de Valentino, esto no es sólo una fragancia, es una pequeña botella de “morir soñando”: dulce, cremoso, refrescante y absolutamente inolvidable.